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¿Docente, sabe cómo prevenir el acoso escolar?
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Creado: 27-02-2020
El Mes Categoría: 
Date of History: 
Thursday, February 27, 2020

En torno de la conmemoración anual del Internet Seguro, la comunidad internacional se ha pronunciado acerca de la toma de conciencia sobre las oportunidades, así como de los riesgos, que conlleva el uso del Internet.

Uno de los puntos en los que es necesario trabajar, es en la prevención del matoneo tanto escolar como universitario. El bullying, acoso o matoneo escolar, constituye una forma de agresión verbal, física o escrita, que genera un daño en otro individuo. Estos ataques suelen estar fundados en temas de género, orientación sexual, apariencia, discapacidad, etnia o religión.

Encontrarán en esta nota, cinco estrategias para prevenir el acoso en el salón de clases, de manera que puedan ayudar tanto a las víctimas como a los victimarios. Asimismo, algunas pautas sobre cómo detectar un caso de acoso escolar y los principales datos de acoso en el país.

 

 Los datos del acoso escolar en Colombia

El concepto bullying o acoso escolar, este último término aceptado por la Real Academia de la Lengua, se usa para referirse al maltrato deliberado, que pretende amedrentar o disminuir la confianza de la víctima, hostigándola de manera permanente.

Según las Pruebas Saber del Ministerio de Educación, se estima que el 37% de niños de quinto grado dijeron haber sido víctimas de bullying o intimidación escolar alguna vez. Además, el 22% había intimidado a alguien, lo que evidencia que más del 50% de los niños, niñas y adolescentes del país se han visto involucrados como víctimas o victimarios.

Aun así, hay que destacar que las Pruebas Saber de 3º, 5º. y 9º revelaron que la presencia de agresión escolar en el grado noveno disminuye con respecto al quinto grado, lo que indica que este acoso se reduce a medida que pasan los grados. Además, este informe reveló que la mayoría de los estudiantes desaprueban estas conductas.

Las agresiones más frecuentemente registradas son las verbales, como insultos o burlas. Aunque también se registran agresiones físicas o relacionales, como, por ejemplo, esparcir rumores.

Conozca la publicación del ICFES sobre este tema:

 

 

¿Cómo prevenir el bullying?

El bullying, que está presente tanto en el aula y el patio de recreo como en las redes sociales y otros ámbitos externos a las instituciones, puede traer graves consecuencias psicológicas y físicas, tanto en las víctimas como en los que incurren en este tipo de abusos.

Puede provocar la exclusión social de la víctima, baja autoestima, desconfianza, depresión, sentimientos de soledad, problemas para relacionarse con otras personas, e incluso el abandono de sus prácticas habituales y aquellos entornos en los que es víctima de acoso.

Esta es una problemática que, sin duda, supone un desafío para padres, docentes y educadores, ya que a menudo puede escaparse de los ojos de, incluso, el más observador y parecer una lucha imposible de ganar.

Becki Cohn-Vargas, directora de la campaña Not In Our School (“No en nuestra escuela”), una iniciativa que busca generar conciencia y evitar el maltrato en las escuelas de Estados Unidos, considera que el primer paso para lidiar con el bullying es reconocer e iniciar un diálogo sobre el problema.

 

Las 5 estrategias para prevenir el bullying, según Cohn-Vargas son:

1.  Reconocer el problema

De acuerdo con la experta, los docentes deben educar a los estudiantes, padres, colegas y a la comunidad en general sobre la importancia de tomar en serio esta problemática y cómo reconocerla.

Además, deben establecer un plan de acción para responder a los maltratos que vean cada día, por más insignificantes que parezcan. Bajo ningún concepto deben recomendarles a las víctimas de los agravios que sean “menos sensibles” o que hagan un mayor esfuerzo por hacer amigos: esto no hace más que estigmatizar y culpabilizar al niño por lo que le está sucediendo.

2.  Involucrar a los estudiantes

Una estrategia que recomienda Cohn-Vargas es la de fomentar un diálogo abierto con los estudiantes acerca del acoso y la intolerancia, mediante asambleas o foros “anti-bullying”, y así dejar que ellos propongan ideas y discutan soluciones a los problemas. De esta manera, ningún alumno se sentirá ajeno a la problemática.

3.  Convertir a los estudiantes pasivos en activos

Al participar en una discusión abierta sobre el tema, los estudiantes que no son víctimas ni victimarios directos del bullying, los “observadores”, tendrán más herramientas para sentirse involucrados y convertirse en agentes activos en contra de los maltratos.

Realice juegos de roles, explicándole a los alumnos cómo ponerse en el lugar del otro y ayudarse mutuamente a alzar la voz en contra del abuso de sus compañeros.

 

 

 

4.  Promover la tolerancia y la inclusión

Generar un ambiente inclusivo, seguro y tolerante en la clase, es esencial para que los alumnos sientan que su identidad es respetada y valorada. Como docente, debe mostrar una actitud abierta a los estudiantes, de manera que ellos entiendan que pueden confiar si están sufriendo situaciones de hostigamiento o violencia.

5.  Prestar atención a los agresores

De la misma manera que las víctimas, los niños responsables del bullying deben recibir atención y ayuda para disminuir su conducta agresiva. A menudo, atacar y sentir la necesidad de dominar a los compañeros, responde a inseguridades propias e incluso a situaciones de violencia experimentadas en el hogar. Ignorar al agresor y solo enfocarse en la víctima es incompatible con una verdadera resolución del problema a largo plazo.

En una siguiente entrega conocerá cuáles son las señales de alarma y cómo reaccionar, tanto en el colegio como en la universidad.

 

Fuentes:

Universia

Icfes

Youtube:   Erste Bank/Maestra de Corazón.com