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Detectar el ciberbullying en ocho pasos
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Creado: 30-03-2016
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Detectar el ciberbullying en ocho pasos

El ciberacoso escolar, también conocido como ciberbullying, es una de las muchas formas que adopta el bullying.  Este se define como una forma de acoso escolar e intimidación, que se caracteriza por los mismos criterios del bullying: es decir, que las agresiones son frecuentes y se dan en el marco de un desequilibrio de poder, con el objeto de lograr la exclusión de la víctima.

Lo que caracteriza específicamente al ciberbullying es la utilización de los medios electrónicos, como el correo electrónico, la mensajería instantánea, teléfonos móviles y las redes sociales. Las agresiones que se utilizan son los insultos, amenazas, el uso de lenguaje soez  contra la víctima, la calumnia y el rumor, con el objeto de humillarla y denigrarla.

El ciberbullying presenta actualmente  una de las tasas más altas de victimización del bullying; según Wade y Beran (2011), entre 5  y 25 por ciento de los adolescentes entre 12 y 16 años son victimizados con esta forma del acoso. Las investigaciones actuales destacan algunos factores de riesgo individuales asociados a las víctimas del ciberbullying, como la hiperactividad, problemas de conducta, abuso de sustancias, y especialmente las diferencias y  limitaciones físicas (Sourander, 2010). De igual manera, destacan consecuencias observables a corto plazo, como pérdida de autoestima, ansiedad, depresión (Hinduja y Patchin , 2010), aislamiento social y perdida del rol social en la escuela.

Los indicadores de detección por parte de la familia son cruciales, ya que el ciberbullying traspasa la realidad del contexto escolar y las primeras voces de alarma en la detección habitualmente llegan a través de las familias.

Indicadores de detección  del ciberbullying

 

  • Mostrarse triste y nervioso.
  • Mostrarse desmotivado para asistir al centro escolar.
  • Deterioro repentino de las relaciones sociales.
  • Mostrar ansiedad e irritabilidad cuando se sienta frente al ordenador.
  • Escucharlo llorar mientras lee, observa o escribe en el ordenador.
  • Obsesionarse con consultar el ordenador sólo.
  • Manifestarse triste y deprimido al consultar redes sociales, mensajería, etc.
  • Haber tenido episodios de acoso en el centro escolar.

 

Es primordial educar a las familias sobre la urgencia e importancia en la detección e intervención temprana del ciberbullying. La impunidad que puede ofrecer el ciberbullying al permitir el anonimato del agresor, puede ser un reforzador de la conducta del agresor, que puede adoptar el chantaje y la manipulación como un modo de vida en todas sus relaciones sociales.