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Andrés Caicedo, 40 años de su muerte
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Creado: 06-03-2017
El Mes Categoría: 
Date of History: 
Saturday, March 4, 2017

Andrés Caicedo Estela, el recordado autor de “¡Que viva la Música!” y “El Atravesado”, uno de los más importantes escritores colombianos del siglo XX, cumplió 40 años de su muerte el 4 de marzo.

El escritor y cineasta nació en Cali, en 1951 y murió allí mismo, el 4 de marzo de 1977. 

La producción intelectual de Andrés Caicedo empezó desde los 10 años. A finales de los sesenta se conocieron sus primeras piezas dramáticas: "La piel del otro héroe" y "Recibiendo al nuevo alumno"; al mismo tiempo montó piezas como "La noche de los asesinos", de José Triana y "Las sillas", de Eugenio Ionesco; también adaptó al teatro "Moby Dick", la novela de Hermann Melville. Mientras tanto, empezaban a aparecer sus primeros cuentos en los suplementos dominicales de los periódicos de Cali. Participó en las reuniones del grupo de escritores llamado Los Dialogantes, cuyos miembros eran, entre otros, Gustavo Alvarez Gardeazábal, Carmiña Navia, Eduardo Serrano y otros.

Tiempo de cine

Andrés Caicedo era un adicto al cine; fundó y dirigió (junto con Ramiro Arbeláez, Hernando Guerrero y Luis Ospina, entre otros) el Cine-Club de Cali, que funcionaba los sábados a las 12:30 p.m., primero en la sala del Teatro Experimental de Cali (TEC), después en el Teatro Alameda, y finalmente en el San Fernando. En 1972 intentó llevar al cine su guión Angelita y Miguel Angel, en codirección con CarIos Mayolo, pero este fue un intento frustrado. Consignó su experiencia como espectador de cine en artículos de prensa aparecidos en El Diario de Occidente y El Pueblo, de Cali; y después comenzó a publicar la revista Ojo al Cine, que se convertiría en 1974 en la revista especializada más importante del país, que solo llegó a editar cinco números.

Su pasión literaria

Caicedo era un trabajador compulsivo. Por sus diarios se observa que sus horarios eran estrictos en lo que tenía que ver con lecturas, montajes teatrales y escritura. La precocidad de Andrés se delata en la insólita disciplina que mantuvo para todos sus proyectos, comenzando desde muy temprana edad. Valga anotar que sus lecturas están todas consignadas en un fólder considerablemente voluminoso, donde da cuenta de cada libro leído con un comentario de más o menos una cuartilla de extensión, sobre el texto.

En 1969, Caicedo escribió siete versiones del cuento "Los dientes de Caperucita", ganador del segundo premio del Concurso Latinoamericano de la Revista Imagen de Caracas. En 1972, el relato "El tiempo de la ciénaga" fue laureado en el concurso Universidad Externado de Colombia de Bogotá. En 1974, viajó a Estados Unidos con cuatro guiones de largometraje escritos por él y dispuesto a vendérselos a Roger Corman, director que admiraba profundamente; sin embargo, aunque traducidos por su hermana, los guiones nunca llegaron a manos de Corman.

En Estados Unidos, Caicedo se dedicó a ver cine; comenzó a escribir la única novela que terminó: "¡Que viva la música!"; inició un diario que pretendía convertir en novela (Pronto: "Memorias de una cinesífilis"); y profundizó su afición por la música (blues y rock, especialmente los Rolling Stones). Regresó a Colombia y en 1975, con el patrocinio de su madre, publicó el relato "El atravesado". Siguió escribiendo compulsivamente y entregó a Colcultura la versión final de "¡Que viva la música!" para su publicación. Alcanzó a recibir un ejemplar de la novela, antes de suicidarse en la tarde del 4 de marzo de 1977.

"¡Que viva la música!" se convirtió, rápidamente, en un éxito y en símbolo del sentimiento de los jóvenes; la novela fue reeditada y apareció publicada también en Italia. La producción inédita de Andrés Caicedo abarca decenas de cuentos, varias novelas, obras de teatro, adaptaciones para el cine; guiones de largometrajes, reflexiones y numerosa correspondencia. Los temas predominantes en su obra son las locuras juveniles en medio del desvarío y la perdición que produce la ciudad concebida como suburbio. Pocos años después de morir, sus familiares y amigos crearon una fundación para publicar toda su obra inédita.

Obra

Novelas:

  • ¡Que viva la música! (1977)
  • Noche sin fortuna (1976. Publicada en el libro Destinitos fatales, 1984. Luego ha sido editada como obra independiente).
  • La estatua del soldadito de plomo (inédita) (1967)

Cuentos:

  • Destinitos fatales (Compilación. 1984).
  • Pronto (1976)
  • En las garras del crimen (1975)
  • Maternidad (1974)
  • El pretendiente (1972)
  • El tiempo de la ciénaga (1972)
  • El atravesado (1971)
  • Destinitos fatales (1971)
  • Calibanismo (1971)
  • Patricialinda (1971)
  • Antígona (1970)
  • Berenice (1969)
  • Lulita, ¿qué no quiere abrir la puerta? (1969)
  • Felices amistades (1969)
  • El espectador (1969)
  • De arriba a abajo de izquierda a derecha (1969)
  • Besacalles (1969)
  • Vacío (1969)
  • Por eso yo regreso a mi ciudad (1969)
  • Los mensajeros (1969)
  • Los dientes de Caperucita (1969)
  • Infección (1966)
  • Calicalabozo (1984)
  • El silencio (1964)

Guiones de cine y teatro:

  • Angelita y Miguel Ángel (guion para cortometraje, 1971. Codirigido con Carlos Mayolo. Fragmentos existentes en el documental Andrés Caicedo: unos pocos buenos amigos de Luis Ospina, 1986).
  • La estirpe sin nombre (guion para largometraje, 1973)
  • La sombra sobre Innsmouth (guion para largometraje, 1973)
  • Un hombre bueno es difícil de encontrar (guion para cortometraje, 1975)
  • Las curiosas conciencias (Teatro, circa 1966)
  • El fin de las vacaciones (Teatro, circa 1967)
  • La piel del otro héroe (Teatro, circa 1967)
  • Recibiendo al nuevo alumno (Teatro, circa 1967)
  • Los imbéciles están de testigo (Teatro, circa 1967)
  • El mar (Teatro, 1972).

Fuente:

http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/biografias/caicandr.htm

https://es.wikipedia.org/wiki/Andr%C3%A9s_Caicedo  

Foto: Las Dos Orillas  http://www.las2orillas.co/andres-caicedo-un-hermoso-suicida/